viernes, 2 de diciembre de 2016

4 AÑOS




características de los a niños a los 4 AÑOS

A esta edad las características son...


  • Le gustan los juegos de palabras
 Podemos jugar al bingo con palabras.
Cada niño tiene su cartón con 6 u 8 palabras en él. Un niño se encargará de leer una serie de palabras aleatorias que coincidirán con las que hay en diferentes cartones. Gana el niño que complete antes su cartón. Para hacer el juego más divertido podemos hacer los cartones grandes y ponerlos en el suelo algo alejados de los niños. Cuando digan una palabra que esté en su cartón tienen que ir corriendo y tacharla al cartón gigante.

Podemos hacer el juego con las palabras en inglés para que vayan aprendiendo algo de vocabulario al tiempo que se divierten.

Los chistes, las adivinanzas, los poemas...pueden ser muy útiles para sembrar en las niñas el amor por la lectura desde bien pequeñas.

Respecto a los poemas para niños para mí hay una autora que es imprescindible nombrar. La gran Gloria Fuertes. Aún recuerdo como, siendo yo muy pequeña leía un libro enorme lleno de ilustraciones y poemas. Fue mi primera aproximación a la poesía y, a día de hoy, aún recuerdo algunos de ellos con mucha nostalgia.
Sin duda, uno de los poemas que más me emocionaron fue este:


Era un gran artista

Era genial en la pista

Era un gran equilibrista

Era una persona lista.

Para combatir el hambre,
andaba por el alambre.
Poco después, paso a paso,
ascendió, se hizo payaso.
Se fue a un pueblo de Madrid,
en el ojal una rosa.
Resultado de imagen de gloria fuertes trabajaba en el circo

-¿Tú qué haces?,
le preguntaron.
-Hago reír:
-¡Vaya cosa!
-No digas que ¡vaya cosa!

Es la cosa más difícil
y es la cosa más hermosa,
hacer reír a los niños,
hacer reír a la esposa.
¿Lo haces tú?

-No digas que ¡vaya cosa!
Hacer sin espina rosa
y de la vida achuchada
hacer nacer carcajada
y de una pistola horrible,
sacar palomas queribles.

¿Lo haces tú?

Podéis encontrar muchos de sus libros aquí.


  • A veces hay un retroceso y vuelve a comportarse como un bebé.   
                                

El niño puede notar en ocasiones que ser un bebé tiene más ventajas que ser un niño de su edad o, simplemente, puede encontrarlo divertido. Podemos hacerle ver, al igual que hace la madre de esta historia, que así como ser un bebé tiene ventajas en algunos aspectos también tiene sus desventajas en otros. Al final se trata de que el niño elija, que prefiere ¿ser un bebé y estar muy limitado en las cosas que puede hacer? ¿O ser un niño de 4 años que, pese a tener más responsabilidades, tiene más libertad?
  • Le encantan las tonterias ( caras, caidas, juguetes raros...)
  • Reconoce la autoridad pero prueba sus límites.
  • Usa palabrotas para que otros reaccionen y también para expresarse.
 No debemos reaccionar exagerado ante ellas ni castigarlos.
Los niños no nacen sabiendo estas palabras, las aprenden de otros, los adultos de referencia, otros niños, la televisión...

Los niños de esta edad utilizan las palabrotas como forma de llamar la atención, además, debido a que su vocabulario aún no está desarrollado del todo, las palabrotas son una forma de expresarse para ellos. Les resulta más fácil decir ``gilip...´´ que `` estoy disgustado porque quería jugar más tiempo con mis amigos´´.


Conviene explicarles a los niños y niñas de esta edad qué significan sus palabras y que pueden herir a otras personas con ellas. 

También podemos ayudarles a que se expresen lo que sienten. Cuando oímos que dicen una palabrota podemos ayudarle a que exprese lo que en realidad siente en ese momento. ``Pablo es estúpido´´ ``Lo que quieres decir es que estás enfadado porque Pablo no te ha dejado el juguete´´.

El juegos de las transformaciones: Este juego consiste en transformar las palabrotas que diga el niño en otras palabras de forma ingenioso y con humor. ``Caraculo´´ ``Caralechuga´´ ``Me trago la mar salá´´ ``Relámpagos´´ ``Mecachis´´

Por último, si tenemos algún caso más complicado. Niños que dicen palabrotas a diario y con bastante frecuencia y con quienes no funciona lo anterior podemos utilizar las recompensas.
Propondremos al niño/a el reto de pasar un día entero sin decir ninguna palabrota si lo consigue le daremos un premio que hayamos acordado de antemano. Podemos hacer esto hasta que la niña coja el hábito de ni decirlas.
  • Puede participar en grupo.
Podemos proponerles distintos juegos y actividades en grupo porque ya saben participar en ellos aunque les sigue costando cooperar. 

Aquí os dejo algunos divertido juegos para hacer en grupo

  • Habla con otros niños pero no les escucha, tampoco comparte
      Sabemos que compartir no es su fuerte. Es bien fácil escucharles decir ``ese juguete es mio´´ o escuchar la conversación de dos niños y que cada uno esté hablando de sus cosas.
Pese a ser una característica totalmente natural a esta edad, podemos empezar a hablarles del valor de compartir. En el siguiente vídeo-cuento podemos ver una divertida historia sobre el tema.
Durante el vídeo aparece un divertido personaje de una heroína que va lanzando preguntas durante el mismo, podemos ir parando el vídeo cada vez que hace una pregunta y dejar a la niña un tiempo para responderlas.

                                    
  • Insulta a otros niños y puede ser chivato.
Cuando los niños realizan alguna de estas dos conductas normalmente lo que hay detrás es un malestar porque el otro niño no se ha comportado como él esperaba. Insultar a otros niños puede ser una forma ``agresiva´´ de explicar al otro que algo no nos gusta y chivarse es una forma ``pasiva´´ de decir lo que no me ha gustado del otro pero sin decírselo a él directamente. Además, chivase puede ser una forma de llamar la atención de los adultos e, incluso, ganarse su afecto cuando estos ven el chivatazo como una acción positiva. 
Está bien que desde pequeños los niños sepan decir lo que les gusta y no les gusta que les hagan otros, eso sí, podemos ir enseñándoles ya la forma de expresarlo.
Nos vamos a regir por cuatro normas a la hora de expresar una crítica:

✔ Ser sinceros.
✔ Dejar claro cuál es el problema.
✔ Indicar a la otra persona lo que debe hacer para solucionarlo.
✔ Nunca usar insultos o calificativos que ofendan.

Una vez tienen claras y entienden las cuatro normas aprovecharemos cada oportunidad en la que el pequeño insulte o se chive para enseñarle cómo podría expresarlo de una forma más asertiva. Podemos teatralizar la escena con ellos para que la practiquen con nosotros y sean más capaces luego de expresarlo a sus compañeros.

IMPORTANTE: Antes de realizar este trabajo es importante escuchar al niño y que se siente comprendido ``veo que estás enfadado porque Jaime no te ha dejado jugar con su camión´´. De esta forma el niño puede sentirse más dispuesto a escuchar lo que le tengamos que decir.

Si al pequeño le gusta el juego de interpretar situaciones podemos crear algunas situaciones de conflicto imaginarias y hacerlas con ellos, de esta forma estará practicando las habilidades que le harán falta más adelante.

Si evitamos meternos en todos sus conflictos y le damos estrategias para superarlos el niño ganara autonomía al tiempo que verá que tiene tu apoyo
  • Imita a los adultos 
Desde los dos años los niños son capaces de imitar las conductas de otros, les hacemos algún gesto y lo repiten, oyen una palabra nueva y también la repiten. Como le ocurre al niño de este vídeo.


Y lo más importante es, que las madres y padres sois su principal figura de referencia. Lo que vosotros hagáis es muy importante para su educación, y ellos nos observan más de lo que imaginamos.

  • Utiliza el juego simbólico
¿Quién no ha jugado alguna vez de pequeño a mamás y papás, o a ser médica, cocinero, personaje de su película favorita? Pues de esto trata el juego simbólico, algo que todos hemos hecho y que siguen haciendo las niñas de hoy en día de forma natural y que resulta que tiene múltiples beneficios para los pequeños.

En este vídeo explicativo con imágenes vemos de qué trata el juego simbólico y sus beneficios.



Aquí vemos un ejemplo en un grupo grande de juego simbólico.



Pueden representar escenas cotidianas en grupo adaptándose cada uno a su rol.
A través de estos juegos están aprendiendo a vivir en sociedad, a colaborar, permiten representar emociones y dejar salir sus propios bloqueos.

Para este tipo de juegos necesitamos diseñar bien los espacios que utilizarán para jugar, a falta de material adecuado podemos utilizar la plataforma Pixton en la que aparecen representados diferentes escenarios.

  • Disfruta los cuentos graciosos y exagerados.
Podemos aprovechar los cuentos para trabajar con ellos aspectos que nos interesan como el bien y el mal, las palabrotas, los miedos... Además, aumentan su vocabulario.


Es interesante que, a medida que vayamos contando el cuento al niño le hagamos preguntas para involucrarlo. Cambia la voz, enfatiza y recalca las palabras más importantes. No olvides mirar de vez en cuando al niño cuando le leas un cuento y no tengas miedo de hacer el ridículo. Utiliza el teatro, el guiñol, y busca el momento ideal: que el niño no tenga sueño o esté cansado.

Para conseguir un aprendizaje más profundo del menor lo mejor es que le involucremos en la trama, cuando lleguemos a un momento de conflicto en la historia podemos preguntarle ¿qué harías tu si estuvieras en el lugar del protagonista? ¿cómo podría solucionarse el problema?

En el apartado de cuentos de este mismo blog podéis encontrar algunos de vuestro interés
  • Puede guardar material sin ayuda. 
                                     

Los vemos pequeños pero ya son lo suficientemente mayores para ser capaces de recoger los juguetes que hayan estado usando.
Deben hacerse responsables de los juguetes que utilizan, esto es una forma de que vayan adquiriendo responsabilidad y cuidado por sus propias cosas.
  • Empieza a distinguir el bien del mal, lo real de la fantasía.
Que distingan el bien y el mal por sí mismos es unos de los hitos más importantes.
Os propongo el siguiente juego en el que a través de pictogramas la niña puede decidir lo que está bien y lo que está mal mientras se divierte recortando y pegando.
ESTÁ BIEN ESTÁ MAL
Autor pictogramas: Sergio Palao Procedencia: ARASAAC Licencia: CC (BY-NC-SA) Autores: José Manuel Marco...
Autor pictogramas: Sergio Palao Procedencia: ARASAAC Licencia: CC (BY-NC-SA) Autores: José Manuel Marcos, David Romero
Respecto a distinguir la fantasía de la realidad, tiene algunos beneficios como, por ejemplo, superar los miedos nocturnos que muchas veces vienen de la mano de la fantasía. Los adultos podemos ayudarles a distinguir entre fantasía y realidad y ayudarles así con sus miedos, para más adelante poder ayudarles también a distinguir entre la realidad y la ficción, es decir, no todo lo que vemos en la televisión y de más es real.

¿Cómo podemos ayudarles a discernir fantasía y realidad?
  • Dales experiencias del mundo real, es decir, si la niña está viendo una película de animales que hablan podemos ir a un zoológico o cualquier otro sitio donde haya esos animales y mostrarle como los animales no hablan igual que nosotros, sino que tienen sus propios sonidos para comunicarse.
  • Cuenta una historia y ve haciéndoles preguntas acerca de qué podría ser real y que no lo es. Por ejemplo, la historia de un coche que posa presumidamente en un escaparate, es real que los coches están a la vista en los escaparates pero no pueden presumir.
  • Utiliza tarjetas de cosas reales y ficticias y que los niños vayan diciendo si eso es real o ficticio y por qué creen que es así.
  • Pídeles que invente historias. Historias reales e historias ficticias. ¿Son capaces de no incluir elementos ficticios en la historia real? Puede echarles una mano y guiarles.

  • Cree que el único punto de vista es el suyo.
La teoría de la mente nos dice que a partir de los 4 años aproximadamente, los niños son capaces de entender que los demás tienen pensamientos, intenciones y deseos que determinan sus formas de actuar. Además son capaces de reconocer que las personas se diferencias en sus pensamientos y en sus intenciones, y que estas diferencias conllevan diferencias de comportamiento.

Os propongo un pequeño experimento para comprobar si su hija/o, alumna/o tiene ya teoría de la mente.
En el experimento, el niño mira cómo el experimentador (educador, madre, padre, hermano...) representa una historia con dos muñecas: Eva que tiene una cesta, y Ana que tiene una caja. Eva coloca una canica en su cesta antes de salir de la habitación. Ana –cuando Eva está fuera- saca la canica de la cesta y la coloca en su caja. Cuando Eva regresa a la habitación, se le pregunta al niño: ¿dónde buscará Eva su canica?.
Un niño con una buena teoría de la mente señalará que Eva buscará la canica en el cesto porque no sabe que Ana ha cambiado la canica y la ha puesto en su caja. El niño sin teoría de la mente, en cambio, dirá que Eva la buscará en la caja, por que no entiende que Eva piense aún que la canica está en el cesto donde la había dejado, no comprende que sus acciones están basadas en un pensamiento equivocado, no entiende que los demás tienen sus propios pensamientos (estados mentales) que pueden ser diferentes de la realidad y que pueden diferir de los propios.



Aquí os dejo un vídeo con otro experimento parecido:


  • Tiene nuevos miedos.
En esta edad, junto a los miedos de etapas anteriores, empiezan a aparecer nuevos miedos. Además, debido a su mayor desarrollo cognitivo, su capacidad imaginativa es mayor y aparecen miedos a aspectos imaginarios: fantasmas, monstruos, personajes de película...

Como hemos visto antes, los niños aprenden lo que ven. Está comprobado que los hijos de padres más miedosos y/o ansiosos muestran más miedo y ansiedad. El ver a una figura de referencia actuando con miedo y ansiedad hacia algo puede hacer que ellos aprendan también ese miedo. Otro posible generador de miedos es el haber presenciado escenas traumáticas o que impacten emocionalmente.

Por último, como sabemos, los miedos a veces se utilizan también como método para controlar la conducta del niño ``Acuéstate pronto o vendrá el coco´´. Esto puede funcionar para controlar la conducta durante un tiempo pero más tarde la niña comprobará que esa amenaza no era real.

Aquí podemos ver un vídeo de qué no hacer cuando tienen un miedo.



El miedo a la oscuridad puede estar relacionado con algún cuento sobre monstruos o brujas, que le ha sido mal explicado. Puede también estar relacionado con las pesadillas, sueños o algún acontecimiento como el cambio de domicilio o determinadas situaciones imaginarias. Hay niños que se sienten más seguros si dejas alguna luz cercana encendida. No hay nada de malo en eso, aunque quizá sea de utilidad ir atenuando la luz. Aquí vemos un pequeño corto sobre este miedo.



Otro miedo muy común a esta edad es el miedo a los animales. El proceso de aproximación al animal que le provoca miedo  es lento y se debe tener mucha paciencia. Acércate a un perro, por ejemplo, y acaríciale. Luego propón a tu hijo que haga lo mismo, pero cuando le apetezca. Pues igual que se aprende, por observación, a tener miedo también aprendemos, a enfrentarnos a ellos, viendo como otros lo hacen. Es importante que enseñes a tu hijo que antes de tocar a algún animal desconocido, se debe pedir permiso a su dueño.



El fantasma tragamiedos: Se trata de trabajar los miedos de manera lúdica, dándoles un lugar en nuestra clase. Así se les va quitando importancia, se hacen explícitos y eso nos ayuda a ver que "no eran para tanto". Además así hacemos licito "el miedo" como emoción, pues sobre todo en los niños, parece que les está prohibido sentirlo y aprenden a ocultarlo, esto en el futuro les puede llevar a conductas violentas y/o depresivas.
Los miedos deben "airearse" y darles luz, deben aceptarse y atravesarse para seguir adelante. Aprendemos qué miedos son los que tenemos y son útiles y los que no lo son y hemos de aprender a superar.

El Fantasma tragamiedos aparecerá un día en la clase misteriosamente. Todos los peques se preguntarán qué hace allí y les contaremos que a este fantasma le encanta comerse los miedos de todos los niños y niñas. Cómo se los come: primero pensamos tranquilamente en qué cosas nos dan miedo y se lo contamos a los compañeros y compañeras. Hablamos aquí de las cosas que "deben dar miedo" como meter los dedos en el enchufe, así que el miedo sirve para algo, pero cuando le tenemos miedo a cosas que no son reales, nos hace daño. Esos son los miedos que se come el fantasma porque no los necesitamos.
Después escribimos y hacemos un dibujo sobre ello y finalmente le regalamos nuestros miedo al fantasma que se los lleva para comérselo... descubrimos entonces que, después de regalar los miedos nos sentímos mejor y no nos asustan tanto.

Para hacerlo solo se necesita papel continuo, folios (queda más bonito si son de colores) y lápices. En el papel continuo hacemos el dibujo de uno o dos fantasmas, dependiendo del número de niños.
También podemos hacer un fantasma con una boca muy grande recortada, como un gran sobre, dentro del cual vamos introduciendo nuestros dibujos. Así no se pueden exponer pero sin duda es mucho más llamativo para ellos.

Después de trabajar con los miedos podemos decorar de forma cómica el fantasma, así el fantasma dejará de darnos miedo.



Aquí os dejo un precioso corto de Pixar sobre el miedo y cómo superarlo: 

Preguntas que podemos hacer a los niños tras ver el corto:
-¿Qué sentía el pajarito al principio cuando veía las olas?
-¿Se perdía cosas buenas y/o divertidas por tener miedo de las olas?
-¿Cómo consigue que ya no le den miedo?
-¿Qué pasa al final, cuando se atreve a hacer frente a las olas?

La idea es que reflexionéis sobre ellos como una mala experiencia puede hacer que tengamos miedo de algo, ese miedo nos puede estar privando de cosas buenas, por ello, tenemos que hacerle frente. Para hacerle frente siempre será más fácil contar con una herramienta que nos haga sentir seguros y alguien que nos ayude. Si logramos hacer frente a ese miedo al final nos veremos recompensados.








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