martes, 13 de diciembre de 2016

GESTIÓN EMOCIONAL DE LOS EDUCADORES

GESTIÓN EMOCIONAL DE LOS EDUCADORES 
Al igual que los niños, los educadores también deben ser capaces de gestionar sus emociones por dos principales razones. Primero, para ser un ejemplo de gestión emocional para los niños de su clase, en segundo lugar, porque así su trabajo se realizará mejor.
Muchas veces lo que ocurre en una clase nos puede afectar negativamente en nuestro estado de ánimo y ésto a su vez repercute negativamente en cómo damos la clase. Conclusión, entramos en un círculo negativo del que no sabemos como salir.
A continuación vamos a ver algunas estrategias que nos ayuden a hacer frente a esto.
  • El primer paso para la correcta gestión emocional es conocer mis emociones y cómo estas afectan en mi trabajo, para ello podemos servirnos de un registro como el de la tabla siguiente:
    Emoción e intensidad
    Lugar y momento
    Personas presentes
    Qué pasó
    Qué hice
    Consecuencias de lo que hice
    Qué podría haber hecho mejor









    Esta tabla nos puede ayudar a ver las emociones que nos están ayudando y las que nos están desturbando para dar bien la clase. Podemos ver qué situaciones o personas nos alteran más, qué emoción es la que con mayor frecuencia siento en la clase, etc. La última columna es muy interesante porque, muchas veces, cuando miramos el problema con perspectiva nosotros mismos encontramos mejores soluciones que la que dimos en ese momento. El registro conviene utilizarlo durante un periodo entre 1 y 3 semanas para que nos de información útil. Esta tabla nos puede ayudar a anticipar las dificultades, también sería interesante tener una para anticipar soluciones, así cuando aparezca determinada emoción tengo un plan alternativo que seguir:
    CUANDO...
    ¿QUÉ SUELO HACER?
    ¿QUÉ DEBERÍA HACER?
    Me enfado


    Me pongo nerviosa


    Me desanimo


    Estoy demasiado relajada


    Podemos probar distintas alternativas y ver aquellas que tienen mejores consecuencias para utilizarlas más a menudo y que empiecen a formar parte de nuestro proceder habitual.
Estrategias a utilizar:A continuación veremos distintas estrategias que puedo utilizar y me pueden ser útiles como solución a lo detectado anteriormente:
  • Palabras clave para controlar la emoción como ``tranquila´´ ``ánimo´´ ``¡stop!´´, cada persona tendrá la palabra o palabras que mejor le funcionen personalmente.
  • Frases cortas para recordar los objetivos que se persiguen ``recuerda que el objetivo es que los niños se diviertan´´.
  • Frases cortas para recordar algo que es real ``eso ya no tiene remedio, olvídate´´ ``recuerda que son niños´´ ``aún queda mucha clase, el siguiente ejercicio puede salir bien´´, para que estas frases funcionen la persona debe creer en ellas, por tanto, sólo utilizaremos aquellas frases que nosotros creamos realmente.
  • Explicaciones para interpretar mejor la situación ``los niños están cansadas por eso les cuesta trabajar bien´´ ``es un ejercicio difícil es normal que les cueste un tiempo pillarlo´´ ``lo que yo veo muy fácil no tiene porque serlo para ellos´´, al igual que en el anterior punto, debemos creer lo que nos digamos.
  • Palabras o frases para reconocer tu gestión emocional ``lo estoy haciendo muy bien´´ ``he conseguido mantener la calma en esta situación, muy bien´´. Al igual que reconoces cuando un niño lo hace bien, tu también debes reconocer tus logros.
  • Ejercicios breves de respiración, coger el aire por la nariz en 4 y soltarlo por la boca en 8, llevando el aire a la zona del estómago y notando como éste se hincha.
  • Ejercicios breves de relajación, tensar mucha el estómago, una mano, cualquier parte del cuerpo durante 6-7 segundos y después soltar los músculos notando la diferencia y la posterior relajación de la zona.
  • Conductas alternativas para controlar la emoción como mirar unos segundos hacia otro lado, contar hasta 10, darse la vuelta un momento...Esto puede emplearse en combinación con las frases y palabras que nos digamos.


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